Evita el dolor de trasero, claves para elegir el sillín adecuado para tu bici

Seguro que te ha pasado. Te subes en la bici, y tras un rato disfrutando, empiezas a sentir molestias en la parte donde la espalda pierde su nombre. Y es que el sillín es uno de esos elementos que no solemos tener demasiado en cuenta a la hora de elegir bici, cuando en realidad es muy importante, ya que es el punto sobre el que apoyamos el peso de nuestro cuerpo durante la marcha. Si quieres evitar el dolor de ‘trasero’, nosotros te damos unas claves para elegir el sillín adecuado para tu bici. 

claves-para-elegir-el-sillin-adecuado

Los primeros días sobre la bici son los peores, pero por una cuestión: el sillín. Si alguien decidió llamarlo así, y no sillón, es porque no es precisamente tan cómodo como el reposadero desde el que vemos la tele.

Cuando sales con más gente, o hablas de tu bici y tu sillín, habrá quien te recomiende esta marca, esta forma, este acolchado…

Pero ojo, ten en cuenta un dato clave, lo que para unos es bueno, no tiene porqué serlo para ti. Comprar un sillín porque a otro ciclista le resulte cómodo, puede convertirse en una verdadera tortura si no te adaptas por cuestiones de talla o forma.

Y es que el sillín es ese punto de contacto sobre el que reposa prácticamente todo el peso de nuestro cuerpo en ruta. Ten en cuenta que una mala experiencia puede traducirse en un abandono casi asegurado de nuestro deporte para aquellos que se inician.

NOTA: a veces no es el sillín el que te provoca molestias. En ocasiones las malas sensaciones vienen por no llevar el sillín a la altura correcta, a la distancia adecuada a tu forma de pedalear, o incluso puede derivarse de  una mala colocación del mismo -llevar la punta del sillín hacia arriba o al revés-. Todo esto puede provocar sobrecargas al desestabilizar las caderas.

Hablando con los chicos de Biciclaje, cada uno tiene una opinión a este respecto, y cada uno usa un sillín diferente. ¿Por qué? pues sencillamente porque cada ciclista es de una manera y porque cada individuo monta en bici a su modo.

¿Vendiste aquel sillín del que te encaprichaste y luego, cuando lo pusiste, no había quien aguantara encima de la bici ni 10km? A la mayoría nos ha pasado.

Ancho del sillín

¿Sabías que existen distintas tallas de sillín? Pues sí, y el ancho que elijas para ti es clave en tu comodidad.

La superficie de contacto de nuestro trasero con el sillín se reduce a unos pocos centímetros en los que hay músculo, tendones, huesos y tejidos blandos. Durante una ruta, todos ellos están sometidos a una constante presión y golpecitos continuos (especialmente en mtb).isquiones apoyados sobre un sillin de bici

Esas tallas que mencionamos hacen referencia al ancho del sillín. Según la distancia entre tus isquiones (son esos huesos que se clavan cuando alguien se nos sienta encima) vas a necesitar un ancho u otro de sillín.

[Tweet “Según la distancia entre tus isquiones, necesitarás una u otra talla de #sillín”]

Por eso es importante que midas la distancia que existe entre tus isquiones. En muchas tiendas especializadas existen los asómetros para ello. Pero puedes verlo tú mism@ en casa sentándote sobre un papel en una silla mullida. Dejarás la marca y verás qué talla necesitas.

Las tallas de sillín

Usar un sillín más ancho o más estrecho del que necesitamos supone una molestia asegurada. El peso de nuestro cuerpo, apoyado sobre el sillín, presiona los canales que irrigan la zona perineal y genital.

Esa presión se va acumulando con las horas sobre la bici y se genera molestias, incomodidades, entumecimiento… y esa sensación de que te duele el ‘trasero’…

Normalmente, las mujeres tienen una distancia mayor entre isquiones, por lo que los sillines específicos para chicas suelen funcionar muy bien para ellas en casi todos los casos. Además son más cortos por cuestiones ergonómicas.ancho del sillin de bici

NOTA: tabla de medidas de sillin para bicicletala mayoría de fabricantes hacen tres tallas distintas de sillín que, aunque varían ligeramente de unas marcas a otras, suelen ser aproximadamente de 130 mm, 143 y 155 mm .

Para saber cual es la tuya, debes medir la distancia entre tus isquiones (como comentábamos un poco más arriba) y luego comprobar en esta tabla qué medida te corresponde.

En la parte derecha de la tabla aparece la horquilla de medidas entre isquiones y al lado el ancho de sillín que necesitas según tu posición sobre la bici.

La postura sobre la bici

Por supuesto, la elección del sillín también dependerá del tipo de bici que usemos y de la forma en que montemos, es decir, de nuestra posición cuando pedaleamos.

Siempre llevamos una postura inclinada sobre el manillar. En la bici de carretera es más pronunciada. En mtb la posición es algo más erguida (unos 45º de inclinación), y aún más en las bicis de paseo, donde solemos ir prácticamente erguidos.

[Tweet “Elegir sillín depende de la morfología del ciclista, su altura, la distancia entre las tuberosidades isquiáticas, su edad y su peso.”]

Esto se traduce en que la distancia entre isquiones varia en función de la inclinación en la postura. A mayor inclinación, menor distancia entre isquiones y viceversa.

Así, si tienes una bici de paseo o una de mtb, tendrás que tener en cuenta este matiz a la hora de comprar tu sillín ideal.

Sillín duro o acolchado

Es verdad que cuando empezamos, tratamos de buscar lo más cómodo para evitar esos dolores que decimos, así que elegimos sillines anchos y bien mullidos.

Sin embargo, no son siempre la mejor opción. Está claro que cuando te subes a un sillín de esos gigante y acolchado la primera sensación es de comodidad total. Pero que esto no te lleve a confusiones…

Cuando haces rutas largas, un sillín de este tipo es un lastre. Pesan más y no consigues un apoyo óptimo, lo que te irá lastrando en la ruta y en tu eficacia de pedaleo. Además, al ser sillines grandes, irá rozándote en puntos incómodos durante el ejercicio.

Busca un sillín intermedio -ni muy duro ni muy mullido-. Como decimos, hay gustos para todo. Habrá ciclistas que prefieran una ‘tabla rígida’ por sillín, aunque lo habitual es tener uno curvo con inserciones y acolchados de distintas densidades por zonas.

*Por supuesto, usa culottes de la mejor calidad posible. La badana es la clave. Por eso sus precios suelen ser más elavados, pero merece la pena, desde luego.

CONSEJO: en ocasiones, sobre todo en rutas largas, aparece un hormigueo de la zona perineal, sí justo ahí donde estás pensando. Esto se debe a que los conductos de la zona pierden irrigación debido a la compresión. Por tanto es siempre aconsejable comprar un sillín con un canal prostático o un hendido para evitar esas molestias. 
Formas de Venta