Cicloturismo (I): preparando el viaje

Iniciamos una serie de post que dedicaremos a hablar del cicloturismo. El verano es la época del año en la que más personas eligen esta opción de vacaciones que aúna el deporte, la afición por la bici, la naturaleza y la cultura. Y lo hacen principalmente por el clima, porque cuentan con más tiempo para irse de viaje, pero también porque al haber más horas de luz se pueden aprovechar mejor los días sin necesidad de cargar con frontales y luces para la bici que nos permitan pedalear en la oscuridad. Y por supuesto porque es más fácil encontrar compañía para realizar estas pequeñas aventuras.

 

Si te estás planteando hacer un viaje en bici en los próximos meses debes tener en cuenta los siguientes aspectos:

1. Tu estado de forma. Escoge un terreno con la dificultad que puedas asumir. Practica durante semanas haciendo rutas con un kilometraje similar al que harás en cada jornada y haciendo salidas consecutivas. ¡No tiene nada que ver hacer 40 km cada sábado que hacerlo cuatro días seguidos! No te sobrevalores porque si no te verás forzado a abandonar el segundo día y no sólo te fastidiará las vacaciones sino también tu ego, y eso duele más.

2. El clima. Infórmate bien del clima del lugar al que vas. Debes llevar la equipación adecuada para no pasar frio ni excesivo calor. Si vas a un lugar de calor extremo, intentan aclimatarte antes de salir haciendo entrenos a altas temperaturas. No olvides pensar en la forma de hidratarte allí (además de llevar bidones y/o mochila de hidratación infórmate de si hay fuentes por los caminos), y no te dejes la crema del sol. Si vas a un lugar muy frío equípate bien. Muy importante también es la altitud. Si vas a desplazarte a un lugar con una altitud exagerada –como pueda ser el desierto de Atacama- ten en cuenta que necesitarás mínimo uno o dos días para aclimatarte antes de poder empezar a hacer un esfuerzo físico tan importante.

3. Seguridad. No está de más que contrates un seguro de viaje, especialmente si vas a otro país y vas a hacer rutas con cierto riesgo –enduro, dh…- en las que puedas sufrir algún accidente y donde no conoces los pasos a seguir para el rescate.
Vayas a donde vayas es conveniente que lleves un pequeño botiquín para unos primeros auxilios muy básicos pero que te pueden sacar de apuros. Estudia bien los recorridos para minimizar las posibilidades de encontrarte en situaciones no planificadas.

4. Si siempre es necesario llevar un kit de supervivencia con herramientas y repuestos, en este caso es más que necesario, y además debe ser más amplio llevando recambios para más de una incidencia. No deben faltarte: bombín, multiherramientas, cámaras de repuesto y parches, pin/eslabón rápido y tronchacadenas, cera o aceite para la cadena, cable de freno y cambio, y para solucionar averías mayores hasta llegar a una ciudad con taller es conveniente llevar precinto y bridas (caso de que se nos parta el cuadro, cambio, etc).

5. Si viajas a lugares exóticos infórmate bien sobre la posibilidad de necesitar vacunas especiales, visado y la situación política del país. La web del Ministerio de Exteriores siempre ofrece información actualizada para los viajeros y te permite registrarte con tu recorrido para que, en caso de que haya una emergencia en la zona durante tu estadía, se puedan poner en contacto contigo e informarte de la mejor manera de actuar.

6. Planifica con tiempo las rutas, las paradas a realizar, localiza los posibles alojamientos y lugares donde comer o comprar comida para la ruta. Ten en cuenta que puede haber imprevistos y no siempre alcanzar los kilómetros planificados. Ten siempre previsto un plan B.

7. Traslado de la bici hasta el punto de inicio. Éste es uno de los puntos más complicados normalmente en este tipo de viajes. Al tener que desplazar no sólo la maleta si no también la bicicleta, llegar al punto de inicio no suele resultar fácil. Menos aún si la ruta comienza en una ciudad y termina en otra. En caso de que nos desplacemos lejos y sea necesario tomar un avión, deberemos embalar la bicicleta en una caja especial que podemos adquirir en cualquier oficina de Correos, o si nos lo pedís con tiempo también os la podemos proporcionar en Biciclaje. También ofrecemos enviarla nosotros encargándonos del embalaje por tan solo 45,00€ a cualquier parte de España. Si lo vais a hacer con frecuencia existen maletas especiales de bici. Habrá que desmontar la bicicleta por completo para que pueda encajar en el espacio que nos dan (si tienes dificultades para hacerlo existen varios tutoriales en youtube que describen cada paso a seguir).
Si vamos a algún punto de España podremos ir casi siempre en trenes regionales donde actualmente existe la posibilidad de viajar con bici sin mayores problemas. El AVE y ALVIA exigen maleta específica para la bici.
Desde hace unos meses Correos ofrece un servicio de traslado de bicicletas para quienes vayan a realizar el Camino de Santiago desde su casa hasta el punto de inicio que elijan, y también ofrecen llevar el equipaje durante el camino. Puedes depositar tu mochila cada día en alguno de los centros concertados (muchos de los albergues tienen acuerdos ya con esta compañía) y te lo llevan hasta tu siguiente destino, evitando así que tengas que cargar con ese peso adicional.

8. Elige bien la compañía. Para que un viaje en bici sea un éxito debes saber con quién compartes la aventura. Debes escoger no sólo alguien afín a ti sino que comparta tus características físicas. Si hay mucha diferencia en la forma entre uno y otro los dos iréis mal, uno por ir por debajo de sus posibilidades y el otro por lo contrario. Al final pasaréis más tiempo haciéndoos reproches que disfrutando del camino.

9. Haz bien el equipaje. Puesto que tienes que cargar con él, hazlo a conciencia. Minimiza en lo que puedas la carga pero lleva todo lo que creas estrictamente necesario. Es preferible sólo llevar dos culotes teniendo que lavar y secar cada noche uno de ellos pero que tengas espacio para llevarte unas chanclas para descansar los pies al final de la jornada, a que luzcas cada día un modelito diferente pero tengas los pies como botijos. Ten en cuenta los sitios donde te alojarás para saber si necesitas llevar toalla, sábanas y productos de aseo. Evita los “por si acasos” y ten en cuenta si irás a zonas habitadas donde poder encontrar solución a los imprevistos o si viajarás a zonas más extremas como desiertos o parques naturales donde es mejor llevar las cosas que puedan sacarte de apuros (especialmente medicinas: desde paracetamol a vendas pasando por el agua oxigenada o tiritas para ampollas).

10. Que nunca te falten: chubasquero (vayas a donde vayas siempre puedes necesitarlo), alforjas, bidones/mochila de hidratación con gran capacidad y kit de supervivencia. El móvil siempre con carga y con una batería de repuesto.
Y, aunque parezca evidente, ¡el casco!

¡Disfruta la experiencia!

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